Memoria

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Faite seareiro

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2. Homenaxe a Bernardo Mato Castro na súa escola (8-7-2006)


Intervención de José Bernardo Mato San Martin



Soy hijo de Bernardo Mato Castro, José Bernardo, intervengo en mi nombre y de sus demás hijos, David y Otilia ya fallecidos, Nila presente en este acto, pero también de sus nietos y nietas, unos aquí presentes otros en su tierra del Levante español y otros en tierras de América Latina.
Bernardo Mato Castro!, durante años has impartido clase en esta parroquia de Santa María de Teo, hasta el año 1936, año en que te despojo de ella el fascismo criminal que asaltó el poder legítimo de la II República Española, gobernada por el Frente Popular elegido en elecciones democráticas en Febrero del mismo año.
Hoy, en este homenaje de rescate de tu memoria histórica, se revive la grandeza de tu dedicación a la enseñanza de aquellos niños entre los cuales nos encontrábamos mis hermanos y yo, a quienes nos preparabas con gran entusiasmo y total dedicación para que un día fuésemos útiles a la sociedad y a nosotros mismos, conociendo nuestros deberes, pero también nuestros derechos, creando conciencia de rebeldía contra las injusticias sociales.
Mis ocho años de edad ya me permitían tomar conciencia de muchas cosas, como recordar su alta cualificación intelectual, su dedicación al trabajo, su honestidad, su carácter abierto y alegre, recuerdo los paseos familiares por el campo y hasta el Río Ulla para bañarnos en verano, así como llevarnos a las romerías, (as foliadas).
Constante en el trabajo, con una permanente militancia intelectual, participaba y organizaba conferencias sobre la enseñanza, aportando ideas de como entendía la nueva pedagogía, recuerdo algunas de ellas, en Vedra, un lugar llamado Oza, Ramallosa, en Santiago y en esta su propia escuela y muchos mas lugares que yo no recuerdo.
Era un republicano convencido y consecuente, pues con la República se abría el camino al progreso y una enseñanza avanzada que llegaría a todos los rincones de Galicia y de España,se haría la reforma agraria, se modernizarían las vías de comunicación, se planificaría la industrialización del país, la construcción de nuevas escuelas y se mejoraría la situación económica de las clases trabajadoras, entre otras. Estos puntos y otros los defendía en su participación en la campaña del Frente popular a las elecciones generales del 16 Febrero del 1936. Son recuerdos que permanecen nítidamente en mi memoria.
En casa y en la escuela se enseñaba en castellano, pero tengo recuerdos de su apego a esta tierra suya, a su lengua, sus poemas en gallego que nos recitaba en familia, también en la escuela recuerdo recitar poemas en gallego, algunos serían de Rosalía, hacía muchas referencias a ella, nos enseñó a cantar dos himnos, el de la República, (Himno de Riego) y otro que comenzaba así: (que din os rumorosos) (Himno Gallego), también recuerdo cantar la Alborada de Veiga.
Yo con más conciencia de la situación por mi edad, en relación a mis hermanos, eran para mí épocas doradas, eran tiempos muy felices.
Con el triunfo del Frente Popular, Bernardo Mato Castro rebosaba de ilusiones que manifestaba en familia, con sus amigos, en los actos culturales y políticos que participaba. Soñaba con un país nuevo una Galicia nueva.
Vivía apoteósicamente la victoria del Frente Popular, pues era el camino abierto al progreso, sacar a su Galicia natal y a España del subdesarrollo, de la miseria de gran parte de la sociedad, pues para él, llevar la cultura y el conocimiento a todas las capas de la sociedad era uno de los soportes fundamentales para acabar con las injusticias y las grades desigualdades de la época, donde los poderosos de siempre (los poderes fácticos, (militares), los poderes económicos, los grandes latifundios, la iglesia jerárquica, estaban representados por el mas reaccionario poder político que en 1934 cometió el genocidio de los mineros asturianos.
Estos tratan de frenar los avances de progreso por todos los medios, la derecha conspira continuamente provocando la crispación social y política, dirigentes políticos intelectuales y obreros son asesinados tratando de hacer ingobernable la República y en este caso la acción de gobierno del Frente Popular.
El Gobierno del Frente Popular con sus reformas tocaba los grandes privilegios de los poderosos y entre ellos también los privilegios de la iglesia.
Eso había que cortarlo, se crea el ambiente necesario, para ello tenían sus medios, la parte mas reaccionaria de los mandos del ejército y medios económicos; asimismo utilizan a la falange fascista de José Antonio Primo de Rivera para el trabajo mas sucio que se puede uno imaginar, creando grupos de matones que recorrían las calles de la ciudades, pueblos y aldeas como poder de coacción, propinando maltratos, torturas y cometiendo asesinatos.
¡Bernardo Mato Castro conocía muy bien la situación, la comentaba con sus amigos, pero también en casa, recuerdo muy bien los comentarios sobre ello.
La noche del 17 de Julio de 1936 nos sorprende a la familia un gran tiroteo, se oyen tiros esporádicos y ráfagas de ametralladora un tanto alejados de la escuela, pero muy nítidos en dirección a Santiago, para mi aquello era aterrador, no hemos dormido aquella noche. El ejército había atacado a la República, esa fue la noticia, al día siguiente y sucesivos se había hecho con el poder en Galicia con el apoyo de la mayor parte de las fuerzas de seguridad, entre ellas la guardia civil, que con la falange protagonizaron una sangrienta represión
El día 18 de julio de vez en cuando se oían disparos aislados lejanos, mi padre y mi madre han estado mucho tiempo en el despacho hablando sobre la situación, luego mi padre salió varias veces de casa a ver amigos suyos, estaba inquieto, vivíamos una situación muy tensa.
Por la tarde dos camiones con milicianos compuestos por intelectuales y obreros mal armados que defendía a la República, paran delante de la escuela, el jefe de ellos, un hombre de porte intelectual de unos 35 o 40 años es recibido por mi padre que baja a saludarle, le invita a subir a casa, nos saluda a la familia y se reúne con mi padre en su despacho durante un largo rato, luego salen y delante de la escuela se despiden ante la mirada de mi madre y mía desde el balcón, parten hacia Santiago, (días después serían capturados y fusilados), luego mi padre y mi madre se encierran en el despacho durante un tiempo, cuando salen, la cara de mi madre era de preocupación, mi padre con cara mas alegre se va a santiago a solucionar algunos asuntos, esa fue su versión; nunca mas pude hablar con el.
Esa noche, acompañado de un amigo suyo cruza el Río Ulla en una barca en dirección a Cora, en el Concello de A Estrada, para seguir caminando y refugiarse en casa de sus padres (mis abuelos) en la parroquia de Vinseiro, en espera de que calmase la situación.
Al pasar el río, dos esbirros falangistas armados, con órdenes que partieron de uno de los llamados cuartelillos de falange, situado este en un lugar de A Estrada llamado Tabeirós, los abordan, secuestran y torturan durante un largo tiempo, luego les dejan en un camino desde donde el amigo que le acompañó con lesiones menos graves, pues las de mi padre eran lesiones irreversibles que le llevarían a la muerte, avisa a una familia que los esconde en su casa hasta que fue llevado al portal de la casa de su padres por un grupo de personas.
Las lesiones de mi padre de carácter interno, eran mortales según el médico que le atendió, solo pudo contar con muchas dificultades a su cuñada, mi tía Manuela, quien lo atendía en esos momentos, todo lo ocurrido hasta que fue perdiendo el conocimiento entrando en coma y falleciendo el 4 de Septiembre de 1936. Fue un gran trauma familiar para mi madre y sus cuatro hijos, de grandes dificultades por falta de medios, un trauma que duró años y que todavía hoy sigue marcado en nuestra memoria.
Así fue el final físico de Bernardo Mato Castro, militante activo contra la incultura y las injusticias, pero su memoria histórica recuperada, sus ideas y sus actos, servirán de acicate para los que hoy seguimos luchando por los mismos objetivos que él había defendido.
¡Bernardo Mato Castro!, hoy en este colegio donde tú impartías la enseñanza y demás actividades culturales a tus alumnos, se te rinde este sentido homenaje y se te recuerda como un lúcido intelectual comprometido, tu gran arma de lucha, la palabra, un gran pedagogo con gran amor por tu Galicia natal, víctima de la brutal represión fascista de 1936, siempre te tendremos presente.
Deseo que este acto sea también un homenaje a los demás represaliados por el franquismo, intelectuales, obreros campesinos, que por luchar por una sociedad mas justa y humana, han sido víctimas de la mas dura represión, unos asesinados, otros torturados y encarcelados durante los mejores años de su vida, otros suspendidos de sus quehaceres públicos e inhabilitados, otros exiliados, familias enteras perseguidas, causando con ello una gran tragedia a miles de estas familias; todo un genocidio.
La recuperación de la Memoria Histórica, les devuelve con el honor que merecen a un lugar digno en la historia, a pesar del nerviosismo de los grupos de poder herederos nostálgicos del régimen franquista.
Mi agradecimiento a los antiguos alumnos de mi padre aquí presentes, a todos aquellos que no han podido estar, que han sabido trasmitir a pesar del transcurrir del tiempo a sus descendientes, la huella imborrable de su maestro.
Me dirijo a los promotores y organizadores de este digno acto para agradeceros y felicitaros por el brillante y humano trabajo que estáis realizando para la recuperación de la memoria Histórica de todos aquellos que fueron victimas de la brutal represión del franquismo. Yo sin duda alguna, a vuestra disposición, contar conmigo.
Agradecimiento también a todos y todas las presentes, para vosotros un saludo fraternal, gracias a todos, gracias.

Hay un horizonte de futuro, algún día las generaciones venideras podrán ver de nuevo ondeando la bandera tricolor de la República.

Viva la República

José Bernardo Mato San Martín Sta. María de Teo, A Coruña 8 de julio de 2006